Durante la asamblea general del Consejo Mundial de la Salud de esta semana. La Dra. Tess Lawrie hizo esta declaración para conmemorar el Día Internacional de la Mujer 2022:

Lea y vea la declaración completa

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer, un día para celebrar a las mujeres y su energía femenina, la energía que tanto se necesita en el mundo de hoy.

Las Naciones Unidas dicen que buscan empoderar a las mujeres de 5 maneras, a saber
Capacitar a las pequeñas agricultoras, invertir en cuidados, apoyar el liderazgo femenino, financiar organizaciones de mujeres y proteger la salud de las mujeres. En el contexto del cambio climático, la ONU dice que busca un futuro sostenible y con igualdad de género.

En el Consejo Mundial de la Salud aseguramos que el empoderamiento de las mujeres no tiene nada que ver con el freno a las emisiones, el cambio climático y el aumento de las temperaturas. Quizá sepas que la palabra mujer viene de womb-man, es decir, un hombre con útero. Sin embargo, las mujeres son mucho más que los hombres con vientre. Somos muy diferentes de los hombres y aportamos una energía diferente: aportamos energía femenina.

Las mujeres son innatamente poderosas, y es la humanidad la que necesita ser empoderada con la sabiduría de las mujeres – no las mujeres que necesitan ser empoderadas por organizaciones obsoletas y corruptas.

Es el poder de nuestra energía femenina el que sacará a la Humanidad de esta terrible situación, y el que conducirá a un futuro grande y positivo para todos.

Las energías masculina y femenina son complementarias y un exceso de una y una falta de la otra conducen al desequilibrio. La situación actual de la humanidad es un buen ejemplo de desequilibrio, en el que un exceso de energía masculina y una falta de energía femenina han conducido a una dependencia de la ciencia fácilmente corruptible y a una ausencia de sabiduría, intuición y sentido común, una negación de nuestro lugar en la naturaleza y del papel de la naturaleza en nuestra salud y bienestar.

Para tener éxito en nuestro mundo de hombres, las mujeres han tenido que adaptarse a los sistemas masculinos. El pseudoempoderamiento utilizado por las estructuras paternalistas existentes -que eligen y preparan a quienes pueden ajustarse al molde creado por el hombre- ha sido uno de los mayores retos de las mujeres.

El Consejo Mundial de la Salud está de acuerdo con las Naciones Unidas en que necesitamos más mujeres en el liderazgo, pero líderes femeninos, no simples hombres con vientre, que puedan ayudar a restablecer el equilibrio energético en este mundo.

Del mismo modo, coincidimos con las Naciones Unidas en que las mujeres han asumido las funciones de cuidado en la sociedad, que están infravaloradas y mal pagadas en estas funciones, y que la carga de los cuidados es cada vez mayor.

Sin embargo, hablamos en nombre de generaciones de mujeres cuando decimos que las mujeres están cansadas de recoger los pedazos de un mundo energéticamente desequilibrado que se ha roto por la competencia y la división, y donde ningún ser humano es responsable porque las corporaciones están moralmente en bancarrota – obligadas a servir a sus accionistas y no a la humanidad.

El Consejo Mundial de la Salud habla hoy en nombre de la energía femenina y de la Madre Tierra cuando decimos: «Ya es suficiente».

Basta de mala medicina, contaminación, armas, vigilancia.

Suficientes mentiras para toda la vida.

Las distinciones de género promovidas por las organizaciones internacionales se han utilizado para crear más división entre las personas cuando más se necesita la cohesión y la colaboración. No necesitamos financiar organizaciones específicas para mujeres ni soluciones patriarcales para la salud y el bienestar de las mujeres.

El cambio climático es la menor de nuestras preocupaciones.

Y la mayor amenaza para nuestra salud reproductiva y la salud de nuestros hijos son los virus y las fechas creadas por el hombre.

Palabras interesantes: ¿Hecho por el hombre y fecha por el hombre?

Prefiero los jerseys caseros y la mermelada, con una buena dosis de sabiduría femenina y sentido común.

Las mujeres no son iguales a los hombres – somos dos caras de la misma moneda, el yin y el yang – no somos iguales, somos uno y lo mismo. En el Día Internacional de la Mujer no es el género lo que hay que igualar, es la energía de lo femenino lo que hay que celebrar.

En resumen, el mundo no puede sobrevivir sólo con la energía masculina: se necesita la energía femenina para restablecer el equilibrio.

Así pues, en este Día Internacional de la Mujer, recurramos todos a nuestra sabiduría innata, nuestro amor y nuestra naturaleza bondadosa -extraída de la energía femenina que, en última instancia, procede de la Madre Naturaleza y es accesible a todos- y combinémosla también con el valor del corazón de león y el espíritu guerrero ancestral de lo masculino, para que podamos sanar la división de géneros y trabajar juntos de forma eficaz en la carrera por salvar a la Humanidad.

Publicaciones Similares